NUESTRO PRODUCTO

Comenzamos seleccionando a base de muchos años de experiencia una genética propicia para producir un cerdo blanco-duroc de una calidad superior. Éstos son engordados hasta los 140 kilogramos. El secreto de la carne y los productos derivados de este cerdo está en la alimentación que recibe durante su vida el animal, basada en cereales de la vega granadina, molidos en nuestro propio molino en San Pascual. Éste es el punto en el que más incidimos a la hora de explicar el producto la alimentación de un forma TRADICIONAL.

Una vez llevados hasta el peso que hemos considerado correcto son llevados a un matadero certificado (en la actualidad situado en Santa Fe). Una vez allí son sacrificados y despiezados. La mayoría de la carne se vende en fresco a charcuterías, chacinerías y hostelería en la misma semana. Ésta carne es la que utilizamos a su vez para fabricar el embutido que lleva el nombre de la línea de producto origen y tradición.

Los jamones y las paletas (nuestro producto estrella) son apartados y llevados a Trevélez, dónde se salan y pasan los primeros meses de curación. Una curación sin acelerantes ni aditivos de ningún tipo puesto que el clima de la Alpujarra Granadina es propicio para el curado y el secado de este producto de una forma 100% natural. Consiguiendo así que los ingredientes tanto del jamón como de la paleta sean solo carne de cerdo y sal.

Pasados unos meses los jamones y las paletas son trasladados a nuestras instalaciones en Dúrcal para pasar los últimos meses de curación y comenzar la clasificación del producto. Una vez alcanzan su plenitud de maduración, que en el caso de los jamones suele estar entorno a los 24 meses y en la paleta a los 9 meses, se procede a su comercialización.